Nuestro jabón está hecho sin ningún tipo de sulfato, tenemos muy en cuenta los productos químicos que pueden ser perjudiciales para la salud y que actualmente encontramos en muchos de los jabones comerciales que hay en el mercado. La glicerina que utilizamos en estos jabones proviene de una base vegetal, con un PH aproximado de 9,5-10,5. En este caso, hemos combinado el bambú y la árnica. ¿Por qué? ¡Ahora lo verás!

 

El bambú se compone de un alto contenido en silicio, un oligoelemento que incrementa la producción de colágeno en el cuerpo, junto a los aminoácidos y minerales es un buen aliado para pieles irritadas, ligamentos, articulaciones débiles y otras afecciones óseas, estimula la regeneración de nuestra piel y confiere propiedades fotoprotectoras.

La árnica es un antiinflamatorio y analgésico, es un remedio utilizado desde hace tiempo para golpes, moratones y lesiones, es un estimulador de la cirulación allí donde se aplica, además, su propiedad antibacteriana ayudará junto al bambú a mantener una piel limpia. Aun así hay que ir con cuidado con la árnica, no se aconseja aplicarla sobre heridas abiertas.

 

Ingredientes:

Base glicerina: Aigua, Glycerin, Sorbitol, Sodium Stearate, Sodium Laurate, Propylene Glycol, Sodium Oleate, Sodium Myristate, Sodium Chloride, Cocos Nucifera (Coco) Oil, Glyceryl Mono Laurate, Cocamidopropyl Betaine, Sodium Thiosulphate, Sodium Citrate, Citric Acid, Trisodium Sulfosuccinate, Pentasodium Pentatate, Tetrasodium Etidronate.

+Extracto de hojas de bambú (Bambusa Arundinacia)

+Macerado de flores de árnica en aceite vegetal. (Arnica montana)

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